Una úlcera canina

(Caso publicado en la revista VITAE nº 40, página 22)

El asesor de Energy, Óscar Soler, nos trae la primera aportación en primera persona —al menos en Vitae— de un perro. Su canino cliente, que prefiere mantener su nombre en el anonimato —aunque no rehusó posar para la revista, el muy coqueto— nos cuenta sus peripecias veterinarias y lo contento que está con nuestros productos.

«Los medicamentos no funcionaron», ha declarado el sabueso

Anonimo: Tengo seis años. A la edad de seis meses, cuando aún tenía los dientes de leche, me acogió una familia mayor que tiene mucho amor a los animales, y me dieron mucho cariño. El veterinario me puso las vacunas y el chip correspondiente. Ahora tengo una familia y les expreso mi agradecimiento y los quiero muchísimo; dicen que soy la alegría de la casa.

Hace dos años, me empezaron a salir unas rayas oscuras en el sobaco, pensaban que era suciedad, pero limpiando no se iban. Después se expandieron por la barriga, cerca del pene y el centro, como granitos. El veterinario, que me aprecia mucho, me recetó una pomada y antes me lavaba con tomillo. También me dieron otros medicamentos para la piel que en otros perros daban resultado, pero a mí no me hicieron nada. Y la cosa iba a más, poniéndose rojo todo el entorno, hasta que me salió una llaga en la piel.

Espacionatursalud  Espacionatursalud Oscar Energy

Entonces mi dueña se puso en contacto con Espacionatursalud, donde el terapeuta, Óscar Soler, me testó y yo creo que captó hasta mis emociones. Me rascaba mucho y con unas gotas que me dio, me dejé de rascar, y me recetó Imunovet, que me lo ponían en la piel y en la lengua.

Mi veterinario, mientras tanto, me hizo una biopsia, varias analíticas y una ecografía, y todo salió bien. La úlcera empezó a curarse con Imunovet y Omegavet.

Ahora estoy tomando Gynevet y Omegavet y la úlcera ya no ha vuelto. El color de la piel poco a poco parece que va mejorando. Lo cierto es que estoy muy agradecido porque me han curado la úlcera que me molestaba mucho y ya llevaba tiempo con ella, las erupciones de mi tripita se van curando poco a poco y ya vuelvo a ser la alegría de la casa.

Muchas gracias a Óscar en mi nombre y el de mi dueña.

Una úlcera canina
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